Tarea Sustitutiva : Papel social del HCI+Arte - Tesis
Mi disciplina se sitúa en un territorio híbrido entre la Interacción Humano-Computador (HCI) y el arte interactivo, un espacio donde la tecnología no se entiende solo como herramienta funcional, sino como un medio capaz de generar experiencias, cuestionar hábitos y proponer nuevas formas de relación con el entorno. Desde esta posición, el papel social de mi investigación no consiste únicamente en resolver un problema técnico, sino en explorar cómo las interfaces influyen en nuestra percepción, nuestro cuerpo y nuestra manera de estar en el mundo.
Mi tesis parte de la pregunta: ¿qué nuevas formas de
percepción o interacción posibilitan los displays volumétricos en el contexto
artístico? Esta cuestión surge de la constatación de que gran parte de nuestra
relación con lo digital sigue mediada por superficies planas: pantallas que
concentran información, atención y tiempo. Frente a ello, los displays
volumétricos introducen la imagen en el espacio físico, permitiendo que la luz
y la forma ocupen volumen y se relacionen directamente con el cuerpo del
espectador.
En el contexto artístico, estas tecnologías abren la
posibilidad de experiencias que no se limitan a ser observadas, sino que se
recorren, se rodean o se habitan. El espectador deja de situarse frente a una
imagen para interactuar desde una posición corporal y situada, donde la
percepción se construye a través del movimiento, la proximidad y el tiempo.
Desde esta perspectiva, el arte funciona como un espacio de experimentación
donde se ensayan formas alternativas de interacción que difícilmente tendrían
cabida en contextos puramente utilitarios.
Esta investigación se inscribe también en una reflexión más
amplia sobre nuestra convivencia con lo digital. Vivimos en un mundo cada vez
más híbrido, en el que lo digital ocupa una parte central de la vida cotidiana,
aunque a menudo lo haga de manera abstracta e invisible, encapsulado en
pantallas. Resulta pertinente preguntarnos qué tipo de presencia tiene ese
mundo digital: cuánto espacio ocupa, cómo se manifiesta y de qué manera nos
relacionamos con él. ¿Estamos condenados a vivir frente a una pantalla? Darle
presencia espacial a lo digital puede ser una forma de convivir con ello de
manera diferente, más consciente y crítica.
Si se lograra responder de forma sólida a esta pregunta de
investigación, el impacto podría extenderse más allá del ámbito artístico. Las
formas de interacción tridimensional exploradas en estos contextos pueden
influir en el diseño de espacios educativos, museísticos o públicos, fomentando
experiencias más corporales, multisensoriales y accesibles. Desde HCI, este
tipo de trabajos contribuye a cuestionar los modelos dominantes de interfaz,
proponiendo alternativas menos centradas en la pantalla y más alineadas con
nuestra percepción espacial.
Comentarios
Publicar un comentario